LEMA: Vive el momento!!! Lo importante es lo que hacemos ahora, el pasado se fue y el futuro aun no ha llegado.
Un año más visitamos, por fin de curso, la provincia de Cuenca (José Antonio se a propuesto que la conozcamos).Quedamos todos en la parte alta de Cuenca capital, un lugar donde es fácil aparcar gratuitamente.
http://www.youtube.com/watch?v=mvT4VUeHLS0&feature=related
Bajamos hacia la catedral atravesando la muralla de los restos del castillo del siglo XIII que dan acceso a la ciudad.
Se encuentra situado a caballo entre las dos hoces, en el punto de mayor estrechamiento entre ambas, y defendiendo la entrada alta de la ciudad.
Poco queda de lo que fue la inexpugnable fortaleza cristiana, quedan algunos fragmentos de lienzo de muralla junto a la entrada, un torreón, dos magníficos cubos cuadrados y un bello arco de medio punto en la Puerta de entrada, el llamado Arco de Bezudo, que fue restaurado en el siglo XVI, y conserva un escudo con toisón.
Por aquel entonces, llega a Cuenca un emisario real para hacer leva de soldados con destino a las guerras de Italia.Julián, cansado del desprecio de la familia, no perdió la oportunidad de alistarse al ejército en las guerras de Italia, para hacerse un futuro de provecho. La noche antes de partir, la pareja se jura fidelidad en la espera ante el Cristo del Pasadizo. Ninguno de los dos pensará en otro, mientras no tenga la certeza de la muerte del amado.
En la distancia, Inés se siente sola y aburrida, aunque tenga noticias de Julián de tarde en tarde. Pretendientes no le faltan, y tras muchos meses cede a los requerimientos de Lesmes. La madre reprende la ligereza de Angustias, pero ésta prefiere un Lesmes que la “arrulla” y le hace vivir de ilusión que a un Julián lejano y sujeto a los peligros de la guerra.
Inés, desesperada por lo que ocurre, pide ayuda, y acude la ronda. Lesmes se ve acorralado e intenta huir, saltando al camino que pasa por debajo, pero con tan mala fortuna que al caer se desnuca. Tras la desgracia, Inés se siente culpable y se recluye en el convento de Las Petras.
Una historia trágica que puedes leer en un panel justo al lado del pasadizo.
Cuenta con tres cuerpos, dos de los cuales se levantan sobre la triple arcada, de medio punto, y está rematado con un friso partido por un escudo con leyenda y mono coronado.
Cuenta con dos fachadas, más decorada la que da a la Plaza Mayor, y más sencilla la de la anteplaza.
La Catedral, es uno de los grandes templos góticos de Castilla. Se levanta sobre lo que fue una antigua mezquita. La ciudad de Cuenca fue conquistada por Alfonso VIII el 21 de Septiembre del año 1177 y según cuentan las crónicas de la época éste monarca decidió inmediatamente edificar un templo cristiano terminando su construcción pocos años más tarde.
Esta Catedral es un ejemplar único en España de gótico
normando. De ahí su parecido con Notre Dame.
En este enlace puedes ver un poco de su historia y como es por dentro.
Devota de San Julián, desahuciada por sus médicos,
quedó sumida en un profundo sueño cuando se encomendaba a Dios pidiéndole que
le sanase. En este sueño tuvo la visión de San Julián revestido de pontifical,
quién le aseguro que curaría de sus dolencias si enviaba a la Catedral de
Cuenca a recoger una de las cestillas que había dejado allí (la cesta es uno de
los símbolos del Grial), y que una vez en sus manos sanaría de inmediato.
Cuando llegamos ya había cerrado sus puertas, no pudimos verla por dentro, pero si nos hicimos una foto en sus escalinatas, justo delante de donde dicen hay un espíritu, en el enlace siguiente puedes verlo.
http://www.youtube.com/watch?v=zzW5o_LuTvM&feature=related
Tal vez este espíritu sea el que empujaba, a las zanjas, a los árabes en la construcción de la catedral.
Esta catedral está llena de misterios y leyendas, en la capilla de Santa Bárbara, nos encontramos claramente visible uno de los pocos OVNIS plasmados en el arte religioso español. Este es uno de los muchísimos que alberga.
Como es natural, en estos componentes cuando escuchan música se les activan las neuronas, al llegar a sus oídos una suave melodía de guitarra alguno de ellos se arranco por bulerías, "Que Raro".
Vivía por estas calles un hermoso muchacho, hijo del oidor de la villa. El vello zagal, en edad de efectuar sus correrías, no dejaba una sin probar, y así tomó fama de mentiroso, pendenciero y, además, bravucón. A nada de ello podían dar crédito sus familiares, pues el honorable cargo que desempeñaba el padre era, sin duda signo de buena estirpe y descendencia.
Pero de cómo fueron las cosas en aquella época nadie lo sabe, el caso es que el muchacho corría una tras otra a todas las doncellas casaderas del lugar y, luego de cotejarlas y conseguir sus propósitos placenteros, las dejaba plantadas, sin más.
Los jóvenes salían a su encuentro para simplemente saludarla e intercambiar un buenos días o buenas tardes, cosa que siempre hacía simpática y risueña. Hasta que un día, nuestro apuesto galán decidió lanzarse y presentarse. La hermosa mujer lo correspondió y le dijo que se llamaba Diana.
Contento y presuntuoso, se fue con el resto de sus amigos para vacilar ante ellos de que ya sabía su nombre.
Diana, que tonta no era, también se percato de la belleza del chaval, al que con el tiempo fue conociendo mejor, pero viendo sus claras intenciones, le daba largas y largas.
El muchacho cambió, se quedo prendado de Diana, estaba totalmente obcecado con ella y con hacerla suya, algo que ella ponía muy difícil.
Una mañana, en vísperas de Todos los Santos, Diana le hizo llegar una misiva que el joven leyó sorprendido y de buen agrado: "Te espero en la puerta de las Angustias. Seré tuya en la Noche de los Difuntos".
Por fin el muchacho iba a conseguirla. Se puso sus mejores galas y salió a conquistar a esa dama que tan loco lo volvía.
Pero esa noche se fraguó una tormenta. Los truenos retumbaban y el cielo se iluminaba como si de fuego se tratase. Él debía estar a la hora prevista en el lugar donde Diana lo había citado. Y allí, raudo y veloz, cruzó las cuatro calles que lo separaban de la puerta de las Angustias y vio a la bella doncella, ataviada con ropas que parecían de princesa.
Muy cerca de allí en la bajada a las Angustias en un recoveco el muchacho se abalanzó sobre ella, que le respondió con unos besos tan dulces y tiernos que el muchacho, loco de desesperación, fue intensificando sus caricias has que sus manos comenzaron a levantar su falda.
Aterrorizado, el joven tiró el zapato y salió corriendo dando gritos de terror. A su vez Diana, que era el mismísimo diablo, lanzaba carcajadas que resonaban en todo el entorno.
El joven huyó despavorido, abrazándose a la cruz y grabando su huella en la misma, al tiempo que el diabólico ser hacía lo propio con su garra para después alejarse del sagrado objeto.
Otra leyenda hace referencia al convento de las Angustias.
El Rey Carlos III en el siglo XVIII decidió cerrar todos los monasterios de los Jesuitas.
Por ello el convento de las Angustias fue clausurado. Todos los monjes y enseres salieron del modesto convento para ser sellado.
Las autoridades se decidieron a entrar para resolver esta misteriosa historia, y allí dentro encontraron, al monje más viejo de los Jesuitas. Estaba muy enfermo y casi muerto de hambre, comía solo los frutos que quedaban en la pequeña huerta que tenían en la parte trasera.
El pobre hombre murió al día siguiente de su liberación.
La subida se hace más angustiosa que la bajada. Cogemos la calle Ronda del Júcar, las vistas son maravillosas, la montaña más que verla, ella es la que nos mira.
Después de un pequeño refrigerio cogemos los coches y nos vamos a comer.
Llegamos a Uña sobre las 5 de la tarde, el hotel Castillo de Uña tiene un entorno magnifico. Lo preside una laguna espectacular, donde las luces el agua y la vegetación hacen que el ambiente de tranquilidad se pueda respirar. "Tranquilidad hasta que llegamos nosotros".

Deshicimos el camino hecho y nos preparamos para la cena, una cena con productos típicos de la zona y regada con vinos de la tierra. Estuvo, como todas, genial. Además de la grata compañía de la incorporación a la velada de nuestra queridísima Isa, que a pesar de su estado de salud delicadillo, no quiso perderse este evento.Pero lo bueno vino después. Este año como novedad debíamos bajar al baile disfrazados.
Las sorpresas y las risas estuvieron garantizadas, hasta los lugareños, que estaban en el bar donde teníamos paso obligado, se quedaban asombrados de lo que estaban viendo.
Como todos los años no falto el buen humor, la música, la Marlen y la campana, que no sonó tanto como otras veces, yo lo achaco a que estaban tan atareados que nos les dio tiempo de salir a tocarla.
La mañana siguiente, durante el desayuno, aun seguían las risas que provocaron el espectáculo de la noche anterior.
Abandonamos Uña y nos dirigimos a Las Majadas, villa enclavada en la sierra del mismo nombre y en cuyo municipio se encuentran hacia el norte, las mayores alturas de las sierras de Cuenca, constituye uno de los rincones más bellos de la geografía conquense.
https://www.youtube.com/watch?v=w3mzM9edQjc
A un kilómetro del pueblo se encuentra el paraje natural llamado Los Callejones, una formación geológica formada por la erosión diferencial de la roca caliza, en las que el aire y el agua han ido modelando caprichosas figuras que asemejan: puentes, arcos, pasillos, pobladores de piedra, puertas, plazas, monolitos... en una palabra una especie de ciudad encantada en medio de la sierra conquense.
En este misterioso paraje se rodaron escenas de la pelicula Conan el Barbaro, interpetrada por Arnold Schwarzenegger.
Después de la pasar la mañana caminando por este enclave, toca reponer fuerzas en un restaurante de la zona y seguir degustando los productos típicos del lugar.
Como siempre, nuestro agradecimiento a todos los que hacéis posible que estos recuerdos perduren imborrables en nuestra memoria.
El año que viene más.
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